Creo que todo el mundo recordará la Fortaleza de la Soledad de Superman, ese sitio que salió cuando el joven Clark Kent lanzó el cristal en las aguas del Ártico (el sueño de todo promotor immobiliario, vamos; lanzas un cristal de cuarzo al agua y… ¡¡¡Tachán!!!!… una urbanización a primera línea de costa).

Ese sitio representaba todo lo que quedaba de su cultura, era su legado, y también su hogar; el único sitio que realmente le pertenecía, donde podía ser él mismo,… pero donde estaba solo.

2solitude_fortress.png

También yo tengo mi Fortaleza de la Soledad: mi apartamento.

Él único sitio que puedo considerar mío, donde esta mi cultura (mis libros, mi música, mis películas,…), donde puedo relajarme, que muy poca gente conoce, donde puedo desconectar de un mundo que ni entiendo ni comprendo, donde alejarme del estrés del trabajo, donde puedo ser lo que soy, un sitio donde no tengo que fingir, donde solamente hay calma y silencio, donde puedo descansar y reponer energías (tanto física como mentalmente), donde practicar mis hobbies (leer, cocinar, hacer cenas,…), un lugar que considero mi refugio, donde volver a ser yo… pero donde estoy solo.

2myhome1.png

 

myhome2.png

 

Canción: Delicate – Damien Rice

5 Responses to “3×08 – Mi Fortaleza de la Soledad”

  1. nikani Says:

    disfrútalo ;)

  2. Kaffeine Says:

    Así lo haré.

  3. sunshineone Says:

    Es genial esa sensación. Ser como uno es, sin vergüenzas, sin máscaras, y disfrutándolo. Espero poder decir pronto lo mismo, ya que llevo algunos años sintiéndolo a medias, que casi es como no sentirlo, porque lo deseo aún más, y parece que nunca llega. Un día de estos. Seguro.
    Me alegro de que tengas un lugar que te haga sentir así de bien.
    Un beso Kaffeine :smile:

  4. Kaffeine Says:

    Tarde o pronto lo encontrarás, sunny…

  5. Yo misma Says:

    Yo también tengo una fortaleza, aunque algo distinta. Para empezar, no es un edificio sino una finca; allí están mis raices, mis recuerdos, mi esencia más pura. Allí soy yo, sin máscaras ni caretas ni barreras protectoras ni fachadas. Allí voy a pensar, a recargar mis pilas emocionales, a intentar reencontrarme conmigo misma cuando me pierdo, a resolver problemas cuando los tengo. Alguien alguna vez me tildó de hipersociable, pero a veces necesito la soledad para ponerme en orden y en paz conmigo misma y con el mundo.


Leave a Reply